Mostramos algunas piezas de la colección que se
expondrá de forma permanente en el Palacio, incluyendo
carrozas y sillas palanquín, instrumentos musicales
barrocos, ropa y objetos decorativos.
RETRATO DE LA REINA MARIA LUISA
DE PARMA, POR PARET
La iconografía de la Reina María
Luisa de Parma se acrece con un lienzo que luce
todas las galas de la pintura dieciochesca.
Lienzo de aparato, sus grandes proporciones y el desahogado
espacio hacen de este cuadro de una ostentación
pocas veces superada. Porque en efecto, el pintor ha concedido
la máxima importancia al personaje regio, pero
ha tenido el acierto de situarle en el seno de una habitación
que respira majestad. A la derecha hay un gran cortinaje
de terciopelo rojo. Sobre un sillón, de corte ya
neoclásico y también tapizado con la misma
tela, descansa el manto regio, carmesí, con forro
de armiño. Al lado izquierdo figura una consola
igualmente neoclásica, decorada con mascarón
dorado. Encima hay un cojín blanco, sobre el que
está la corona, adornada de perlas. El suelo de
la habitación se reviste con una alfombra. El adorno
principal de ésta es un círculo, sobre el
que se halla precisamente la Reina. Los motivos son geométricos,
con una gran guirnalda de forma circular, sujeta con fino
lazo rojo. Las líneas principales del dibujo de
la alfombra se diseñan con rojo, en tanto los motivos
semejan puntiagudas hojas de laurel, pero de tono azul
y fruto rojo. El pintor ha jugado con estos dos tonos
principalmente, uno cálido y otro frío,
con predominio del último.
María Luisa posa con naturalidad. Mira al frente
y ofrece sus brazos cruzados, sosteniendo en las manos
unos finos guantes y abanico, todo presentado con la mayor
espontaneidad. Su rostro mira tranquilo, envuelto en su
espesa cabellera. Cubre la cabeza un descomunal sombrero,
de forma tronco-cónica y ancha ala, decorado con
cintas adornadas con múltiples dobleces y un gran
ramillete de flores, de suntuoso colorido. Envuélvese
el pecho con un ancho cuello de encaje. El cuerpo se ciñe
con chaquetilla de terciopelo azul y de este mismo es
la sobrefalda que cae por detrás. Los antebrazos
quedan al descubierto, adornándose con bocamangas
de encaje. El máximo interés pictórico
ha sido aplicado a la falda, de trasparente gasa, en tono
salmón. El tejido semeja hecho de finas listas
de plata. Motivo muy peculiar es la guirnalda de flores
cosida a la falda, que prestan una nota de vibrante colorido.
Dos volantes, con flecos de plata y borlas, rematan la
caída de la falda. En la parte inferior asoman
las puntas de los chapines, adornados con cintas e igualmente
de color azul.
La adscripción al pintor Luis Paret
no parece dudosa. Las menudas pinceladas de este artista
resaltan en la ejecución de la falda. Peculiares
de su estilo son asimismo los ramilletes y guirnaldas
de flores, de un preciosismo encantador. Son flores de
fino diseño, nervioso perfil, luminoso colorido
y esmaltada superficie. El pintor ha trasladado sus conocidos
cuadros de flores a la cabeza de la reina. De esta suerte
tenemos, gracias a Paret, el más
chispeante, lisonjero y atractivo retrato de María
Luisa de Parma, pintado en los años 1789,
pues corresponde a la iconografía del momento.
La corona real indica que ya es reina. La representación
del rostro no permite un mayor retraso y aún así
es patente que Paret ha procurado rejuvenecer
a una reina que cuenta ya treinta y ocho años.
Por supuesto, el pintor se mantiene en la línea
del máximo respeto al personaje y por eso evita
el aire caricaturesco que Goya implacablemente
dio a la reina.
J.J. Martín González.
CARLOS IV
Y MARÍA LUISA DE PARMA, POR PIERRE THIBOUST (1763
– 1824)
Placa de porcelana pintada del Buen Retiro que representa
a los monarcas españoles en un palco de ópera
ricamente ornado con cortinajes y pasamanería. El
Rey lleva chaleco brocado y levita bordada, la Reina traje
de corte imperio y manto de armiño. Se trata de una
pintura detallista y minuciosa que muestra una técnica
perfecta y depurada capaz de captar al personaje y reflejar
sus rasgos psicológicos. Firmado en 1799.
Carlos
IV y María Luisa
Duque de Osuna (Goya)
Las cuatro virtudes
escuela de Amberes 1681
Luis María de Borbón y
Vallábriga niño (Goya). Colección CSD
La
Reina María Luisa (Paret)
Retrato de Maria Luisa de Borbón y Vallabriga, Duquesa de San Fernando, nacida en el Palacio de Velada