Arquitectos autores del proyecto:
José Antonio Gironella García
Rafael Díaz Martínez
Pinar Martín Martín

Colaboradores
Jesús Albares Albares
Lorena Gironella Ruiz
Alvaro Gómez
Lydia Inglis Redondo
Ana Mallol Poyato
Carmen Prieto Blázquez
Lourdes Yagüe Martínez
Arquitecto Técnico
José Martínez Nieto



Arqueólogo – Investigador Histórico:
César Pacheco Jiménez


Jardinería y paisajismo:
EMILHIA Restauración paisajística y de jardines históricos.

Decoración e interiorismo:
CES Art decoración.



DESCRIPCIÓN DEL EDIFICIO EN SU ESTADO ACTUAL

El edificio consta de dos cuerpos lineales y ortogonales entre sí, que forman una “L”. El principal presenta una fachada orientada al sur, enmarcada por dos cuerpos que en sus extremos sobresalen del plano principal y se rematan como dos pequeños torreones con cubierta a cuatro aguas. En su centro se encuentra la que fue entrada principal del Palacio, a la que se llegaba a través de un gran jardín, hoy tristemente mutilado, debido entre otros elementos por una horrible edificación de dos plantas situada a tres metros del torreón izquierdo, con acabados totalmente en desacuerdo con los del palacio.

El elemento central tiene dos alturas, y presentan tres huecos en amabas plantas, que en la inferior están flanqueadas por unos óculos elípticos de eje vertical; y en la superior aparecen dos amplias hornacinas que su día debieron albergar alguna escultura. Los dos elementos extremos, torreones, tienen una altura más. El de la derecha es el que determina el ancho de crujía del otro cuerpo del edificio que se macla con el principal y que tiene el eje perpendicular al principal, descrito anteriormente.

Este otro elemento de la edificación, tiene tres plantas, dando fachadas al patio posterior de recinto, y a una finca colindante, que en su día formó parte de los jardines del palacio. Queda rematado este cuerpo en la actual calle del Convento, que en su día estaba previsto unir al convento mediante un arco, del que quedan restos visibles.

El patio trasero debía ser el de caballerías, cuando el palacio estaba en su esplendor, hoy en día es el acceso al palacio, y se realiza a través de una entrada desde la plaza del Palacio. En este patio se encuentran unas pequeñas construcciones anexas, que no deben pertenecen a la época inicial del palacio.

Constructivamente el edificio, tiene los muros exteriores realizados en fabrica compuesta por ladrillo toledano y mampostería, recibidos con morteros de cal. Existiendo zonas en las que ambos se verdugan, y otras en las que se aprecia como acabado un revoco, formando una composición típica de esta provincia.

Las divisiones interiores del edificio se realizan con fábricas similares a las descritas anteriormente. Las carpinterías interiores y exteriores son en madera.

Los forjados son de vigas de madera, y tablas del mismo material, sobre las que se coloca el suelo terminado en baldosas de barro; en la cara inferior, se acaba en falso techo de cañizo y escayola, bien liso o bien abovedado.

La cubierta es de teja curva, colocada sobre la tabla ripia, sustentada por estructura de madera, a base de vigas pares y contrapares.

Los forjados y gran parte de los muros interiores del cuerpo principal se encuentran derruidos; al igual que el extremo del otro cuerpo. La cubierta se encuentra en su mayor parte derruida.

DESCRIPCIÓN DE LA PROPUESTA ADOPTADA

La actuación que se propone, conserva el volumen exterior de la edificación, manteniendo por tanto los dos cuerpos que se describieron con anterioridad.

La entrada se plantea por la calle de la plaza del Palacio, también llamada plaza de Arango, al patio trasero, que se ajardinará. El acceso al edificio se crea en el eje que marca la puerta principal del Palacio, y que ahora sirve como salida al jardín. Este cuerpo de edificación en planta baja se destina a zonas comunes. Se creará una recepción, dos salas de usos múltiples, aseos, cafetería, con una barra y zona de mesas, una pequeña cocina y salones para lectura y desayunos.

Por una escalera imperial que arranca desde la entrada, se llega a la planta superior, en la que se distribuyen, unos salones de exposiciones; un salón, dos cuartos, uno con un oratorio con doble altura en cuya parte superior existe una linterna, y otro denominado camarín de la Reina; toda esta parte se intenta reconstruir lo más fielmente posible al original, con la recuperación de los azulejos talaveranos primitivos, hoy depositados en el Museo de Cerámica Ruiz de Luna en Talavera de la Reina. Aparte se construye una suite privada con un baño anexo y vestidor; desde él arranca una escalera, que conduce a la parte superior del camarín.

El otro cuerpo de la edificación, se dedica en sus tres plantas enteramente con una distribución de habitaciones con una tipología utilización como hotel o residencia con distribución de habitaciones. Quedan conectadas las plantas entre sí por una escalera y un ascensor. Además cada planta dispone de un pequeño cuarto para uso interno.

En la planta baja se desarrollan cinco habitaciones dobles, con sus baños correspondientes para huéspedes; junto a la caja de escalera se diseña un cuarto para uso del personal, al que se agrega otro para aseo y vestuario. En el extremo se sitúa el salón para desayunos con un pequeño oficio como apoyo al mismo.

Las plantas primera y segunda tienen la misma distribución en este volumen de la edificación, disponiendo de seis habitaciones dobles con baño y una suite que en planta primera, tiene entrada tanto desde la zona común del hotel o desde los salones del museo.

En total el edificio dispondrá de 20 habitaciones, 17 de ellas dobles y tres suites.

 


Palacio de Velada Proyecto
 
   
 

Palacio de Velada Proyecto

 

 

Palacio de Velada Proyecto

 


Palacio de Velada Proyecto

 


Palacio de Velada Proyecto

Palacio de Velada Proyecto
© Copyright 2004. palaciodevelada.org. Todos los derechos reservados.