Jardinería
y paisajismo:
EMILHIA Restauración paisajística y de jardines
históricos.
Decoración e interiorismo:
CES Art decoración.
DESCRIPCIÓN DEL EDIFICIO
EN SU ESTADO ACTUAL
El edificio consta de dos cuerpos lineales y ortogonales
entre sí, que forman una “L”. El principal
presenta una fachada orientada al sur, enmarcada por dos
cuerpos que en sus extremos sobresalen del plano principal
y se rematan como dos pequeños torreones con cubierta
a cuatro aguas. En su centro se encuentra la que fue entrada
principal del Palacio, a la que se llegaba a través
de un gran jardín, hoy tristemente mutilado, debido
entre otros elementos por una horrible edificación
de dos plantas situada a tres metros del torreón
izquierdo, con acabados totalmente en desacuerdo con los
del palacio.
El elemento central tiene dos alturas, y presentan tres
huecos en amabas plantas, que en la inferior están
flanqueadas por unos óculos elípticos de
eje vertical; y en la superior aparecen dos amplias hornacinas
que su día debieron albergar alguna escultura.
Los dos elementos extremos, torreones, tienen una altura
más. El de la derecha es el que determina el ancho
de crujía del otro cuerpo del edificio que se macla
con el principal y que tiene el eje perpendicular al principal,
descrito anteriormente.
Este otro elemento de la edificación, tiene tres
plantas, dando fachadas al patio posterior de recinto,
y a una finca colindante, que en su día formó
parte de los jardines del palacio. Queda rematado este
cuerpo en la actual calle del Convento, que en su día
estaba previsto unir al convento mediante un arco, del
que quedan restos visibles.
El patio trasero debía ser el de caballerías,
cuando el palacio estaba en su esplendor, hoy en día
es el acceso al palacio, y se realiza a través
de una entrada desde la plaza del Palacio. En este patio
se encuentran unas pequeñas construcciones anexas,
que no deben pertenecen a la época inicial del
palacio.
Constructivamente el edificio, tiene los muros exteriores
realizados en fabrica compuesta por ladrillo toledano
y mampostería, recibidos con morteros de cal. Existiendo
zonas en las que ambos se verdugan, y otras en las que
se aprecia como acabado un revoco, formando una composición
típica de esta provincia.
Las divisiones interiores del edificio se realizan con
fábricas similares a las descritas anteriormente.
Las carpinterías interiores y exteriores son en
madera.
Los forjados son de vigas de madera, y tablas del mismo
material, sobre las que se coloca el suelo terminado en
baldosas de barro; en la cara inferior, se acaba en falso
techo de cañizo y escayola, bien liso o bien abovedado.
La cubierta es de teja curva, colocada sobre la tabla
ripia, sustentada por estructura de madera, a base de
vigas pares y contrapares.
Los forjados y gran parte de los muros interiores del
cuerpo principal se encuentran derruidos; al igual que
el extremo del otro cuerpo. La cubierta se encuentra en
su mayor parte derruida.
DESCRIPCIÓN DE LA
PROPUESTA ADOPTADA
La actuación que se propone, conserva el volumen
exterior de la edificación, manteniendo por tanto
los dos cuerpos que se describieron con anterioridad.
La entrada se plantea por la calle de la plaza del Palacio,
también llamada plaza de Arango, al patio trasero,
que se ajardinará. El acceso al edificio se crea
en el eje que marca la puerta principal del Palacio, y
que ahora sirve como salida al jardín. Este cuerpo
de edificación en planta baja se destina a zonas
comunes. Se creará una recepción, dos salas
de usos múltiples, aseos, cafetería, con
una barra y zona de mesas, una pequeña cocina y
salones para lectura y desayunos.
Por una escalera imperial que arranca desde la entrada,
se llega a la planta superior, en la que se distribuyen,
unos salones de exposiciones; un salón, dos cuartos,
uno con un oratorio con doble altura en cuya parte superior
existe una linterna, y otro denominado camarín
de la Reina; toda esta parte se intenta reconstruir lo
más fielmente posible al original, con la recuperación
de los azulejos talaveranos primitivos, hoy depositados
en el Museo de Cerámica Ruiz de Luna en Talavera
de la Reina. Aparte se construye una suite privada con
un baño anexo y vestidor; desde él arranca
una escalera, que conduce a la parte superior del camarín.
El otro cuerpo de la edificación, se dedica en
sus tres plantas enteramente con una distribución
de habitaciones con una tipología utilización
como hotel o residencia con distribución de habitaciones.
Quedan conectadas las plantas entre sí por una
escalera y un ascensor. Además cada planta dispone
de un pequeño cuarto para uso interno.
En la planta baja se desarrollan cinco habitaciones dobles,
con sus baños correspondientes para huéspedes;
junto a la caja de escalera se diseña un cuarto
para uso del personal, al que se agrega otro para aseo
y vestuario. En el extremo se sitúa el salón
para desayunos con un pequeño oficio como apoyo
al mismo.
Las plantas primera y segunda tienen la misma distribución
en este volumen de la edificación, disponiendo
de seis habitaciones dobles con baño y una suite
que en planta primera, tiene entrada tanto desde la zona
común del hotel o desde los salones del museo.
En total el edificio dispondrá de 20 habitaciones,
17 de ellas dobles y tres suites.